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Cómo suicidarse con éxito y vivir para contarlo

Primero que nada, deberemos definir qué es el suicidio, qué es la vida, qué es la muerte y qué es morir. Pese a las definiciones de diccionario, psicológicas, psiquiátricas, médicas y filosóficas, en esencia el suicidio es un acto para eliminarse a sí mismo y además es un acto irreversible, una vez consumado no hay marcha atrás. El suicidio puede ser incluso todo un ritual muy elaborado, en Japón existe un ritual para suicidarse que realizan ciertos samuráis de alto rango, cuando deciden que ya es suficiente entonces recurren a este ritual para morir por desentrañamiento voluntario, a este ritual se le llama Hara-Kiri que literalmente significa corte del vientre. Pero ¿cuándo es suficiente? ¿Cómo saber cuándo ya es suficiente? ¿Suficiente de qué?

 

Pasemos ahora a la vida, en términos usuales la vida es lo contrario a la muerte, pero aquí no usamos definiciones usuales, vida es lo que existe en consciencia y la vida no es contraria a la muerte, vida y muerte son la misma cosa, puedes estar vivo y al mismo tiempo estar muerto, puedes tener un cuerpo vivo pero por dentro puedes estar muerto, sin vida; en cambio muerte es la cesación de algo. El psicoanalista francés Jacques Lacan llamaba al orgasmo la muerte chiquita, porque durante el breve instante del orgasmo no hay un “Yo”, mientras estás experimentando el orgasmo el Yo desaparece, sólo hay orgasmo, no hay pensamiento, no hay lenguaje, sólo orgasmo, el orgasmo mata al Yo pero sólo por un instante y el Yo resucita de entre las cenizas más fuerte, más vigoroso, más feliz o más frustrado, según la neurosis que se haya echado encima.

 

En la iluminación lo que ocurre es una muerte del Yo, pero a diferencia de la muerte chiquita, en la iluminación el Yo es eliminado a perpetuidad, en la iluminación de pronto hay una cesación de algo, de un algo, de un Yo, cuando ese Yo desaparece, desaparece todo, allí hay una muerte, en la iluminación algo muere, algo cesa, de hecho a esta iluminación se le llama Nirvana, palabra de origen Sánscrito que literalmente quiere decir “apagado, cesación, extinción”, y aunque alude a la extinción de una llama por ejemplo de una vela, la palabra Nirvana se utiliza cuando el el Yo desaparece, se extingue, cesa.

 

Así, en la iluminación o Nirvana tu Yo muere pero queda la vida, sin muerte no hay vida, cuando el Yo muere surge el Sí Mismo, la esencia; cuando la consciencia mundana desaparece queda desvelada la consciencia pura que es la misma en todo el Universo, por lo tanto, no hay muerte, ella es una ilusión, no puedes morir porque nunca has nacido, no puedes nacer porque nunca has muerto, nacer y morir es dualidad y en la consciencia o mente pura no existe la dualidad, la dualidad es para el Yo y parta el ego, para la esencia no hay dualidad, no hay separación, todo cuando existe es Uno, el Uno primordial.

 

Debes saber que no puedes morir porque ya estás muerto, ya estás muerta, porque estás en la inconsciencia, estás dormido o dormida, puedes tener los ojos abiertos pero estás muerto, estás bajo el velo de la oscuridad. Sólo aquel que despierta de la dualidad puede experimentarse como el todo donde no hay nacimiento ni muerte, a este hecho se le llama despertar de la consciencia pero no de tu consciencia mundana, burda, ignorante, ególatra, entristecida, enaltecida, etc., no esa consciencia, sino la consciencia pura que ya eres, es decir, no es que la consciencia pura despierte, ella ya es, sino que devienes lo que siempre fuiste, nada, una nada, la consciencia pura es eso, una nada. Pero los llevo más allá de esa nada, si decimos que la consciencia pura es una nada, entonces ya es algo, es nada; la consciencia pura ni siquiera es una nada, la consciencia pura ni siquiera es consciencia, es lo que ni nombrar se puede, sólo se puede experimentarlo, pero no con el cuerpo, no con tu mente sino siendo nada, siendo incluso antes de la nada, eso no se puede describir. Sólo el que cierra los ojos mundanos abre los ojos del espíritu.

 

“Ni todos los ojos abiertos ven, ni todos los ojos cerrados duermen”

 

Psicología de Alta Consciencia

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