· 

¿Qué es en realidad la Santa Muerte?

 

Hace dos días pregunté a mi Yo Superior y a mi Divina Presencia de Dios Yo Soy que me orientara para saber quién es La Santa Muerte y cómo es que hace lo que hace? Ayer tuve respuesta, y al parecer y según me lo dijeron, fue ella (La Santa) la quien personalmente la que me respondió y me dijo lo siguiente:

 

“Nosotros somos un grupo de entidades que fuimos creadas para equilibrar el Universo, no somos ni buenos ni malos, ya que en nuestro nivel de consciencia no existe esa división, ni como ustedes la conciben. Nosotros fuimos creados como una parte de un cúmulo mayo de varias entidades, energías o consciencias para mantener este Universo estable y en perfecto orden y en perfecto funcionamiento. Hemos existido desde antes de que la humanidad haya existido, y nos han puesto una representación folklórica que no necesariamente concuerda con lo que somos realmente.

 

Todo es un cúmulo o engranaje de energía en diferentes frecuencias, según la frecuencia que emita cada persona, eso atraerá para sí esa persona, nosotros lo único que hacemos es mover esa energía y  colocarla de tal modo que el flujo Universal se mantenga estable, igual como llevar piezas de un puzzle   de un lado a otro para encajarlas en el lugar adecuado, de tal manera que concuerde la forma de la pieza con el resto y la concuerde la imagen representada, así es como trabajamos (funcionamos).

 

No es que seamos buenos o malos, más bien, si una persona nos invoca para realizar alguna cuestión en otra persona, lo podremos hacer pero lo que se pueda llevar a cabo va a depender de la frecuencia vibratoria con que la persona objetivo esté funcionando, es decir, si en algún momento emitió una frecuencia dada como por ejemplo odio, venganza, celos, etc., así estará configurada, por lo que cuando alguien nos invoque para hacerle daño, lo podremos hacer debido a que la configuración de esa persona objetivo concuerda con la configuración de la energía o daño que se le está enviando, lo mismo sucede para hacer un bien, o sanar, etc. Pero no es que nosotros realicemos ese daño o esa cura, lo que sucede es nosotros simplemente movemos las piezas ya elaboradas por ustedes mismos, por lo que si una persona no ha generado una frecuencia vibratoria baja y alguien más nos invoca para hacerle un “daño” a dicha persona, no lo podremos hacer por mucho que nos invoque, por la razón de que su energía de la persona-objetivo no es compatible con la energía que el emisor quiere enviar, por lo tanto, no se logra lo que el emisor desea, es entonces cuando dicen “no me quiso cumplir”, o “es que no tienes fe”, o frases similares. No se trata tanto de fe, si bien es cierto que en cuanto a mayor fe haya, mayor es la energía que se le impregna a lo que se desea lograr, no podrá lograrse nada si la persona objetivo no es compatible con la frecuencia que se le envía, y por mucha fe que sea impregnada no se logrará nada, sea para “dañar” o “sanar”.

 

Sin embargo, lo que ocurre en la mayoría de casos, resulta que la persona-objetivo sí es compatible por lo que resulta muy fácil colocar las piezas requeridas en el puzzle humano, debido a que esa alma encarnada de vida en vida ha cometido fechorías por lo que su fractal alma se impregna de esa configuración, y sea en sea misma vida o en alguna de las siguientes  que la causa emitida retornará ella en la misma cualidad pero en mayor grado, lo que ustedes llaman “lo que hagas se te regresa magnificado tres veces”, por supuesto no es que sean exactamente tres veces, todo depende de la intención emitida y del karma contenido, así que puede ser mucho más que sólo tres veces.

 

En cuanto al karma, este es un modo para expresar su tipo de configuración y propósito, por ejemplo, si alguien estudia la carrera de medicina y ejerce como tal, su karma es ejercer medicina, no tiene nada qué ver con karma bueno o malo, karma es simplemente una configuración, otro ejemplo nosotros mismos, nuestro karma es mantener estable la configuración Universo.

 

Por el contrario, si una persona realiza actos que ustedes consideran bondadosos y en algún momento esa persona pasa por un momento desagradable y alguien nos invoca para ayudar, sanar o asistir a esa persona, lo podremos hacer porque su configuración es compatible. Pero subrayo, no es que lo hagamos nosotros, lo único que realizamos es colocar las piezas en su lugar adecuado, piezas que ustedes mismos han creado a lo largo de las eras vida tras vida.

 

Otro asunto es la idea de que nosotros damos o quitamos vida, no es del todo cierto, no fuimos creados para eso, todo se reduce a las piezas que ustedes crearon. A eso además hay qué agregarle otra variable, el objetivo que cada alma se proponga (siempre voluntariamente) antes de encarnar y durante su encarnación influye directamente y en gran medida las piezas a mover. En la mayoría de las ocasiones la propia alma es la que elige a voluntad una o más experiencias dolorosas particulares, ya sea porque lo considera necesario para su evolución, para un aprendizaje específico o simplemente cree que debe “pagar”, por lo tanto, elige experimentar ciertas situaciones, a veces por común acuerdo entre las almas, por ejemplo, un alma necesita o desea experimentar la infidelidad de una pareja, mientras que otra alma necesita experimentar el “ser infiel”, pues ambas se juntan y realizan el acuerdo porque una tiene lo que la otra necesita o desea para un fin específico, por lo que cuando encarnan, sin importar nada e invariablemente, esas dos almas se van a encontrar, formarán una pareja y una de ellas le será infiel a la otra, puesto que así lo acordaron y no se trata de que esa persona infiel sea mala y la víctima se a una persona buena, fue un acuerdo muto y no hay más. Lo mismo vale para dos almas en las que una necesita ser asesinado y la otra necesita asesinar, ambas para un fin específico, ellas dos se juntan, hacen el acuerdo y al encarnar ocurrirá aquello que ellos pactaron. Y así sucede con todo.

 

Y lo mismo ocurre con cuestiones de lo que llaman brujería, santería, vudú, etc., dos o más almas se reúnen para acordar que una será “dañada” con alguna práctica así y la otra desea ser la “víctima”, así ocurrirá. Nosotros no hacemos nada en contra o a favor de ustedes, son ustedes mismos los que se aguijonean o se llenan de bendiciones, nosotros sólo tenemos permitido colocar las piezas, ustedes se encargan de crearlas.

 

Otro asunto es que se dice que la Santa es muy celosa, en cierto modo así es, pero no tiene nada qué ver con celos, esa emoción no la tenemos, no existe en nosotros, como ninguna otra, lo que ocurre es que ustedes fueron los que nos crearon, todo lo que existe es creación de una consciencia (la cual por cierto también está en evolución) y esa consciencia está en ustedes pero lo olvidaron, sin la atención que ustedes nos brinden nosotros “desaparecemos”, aunque no literalmente. En épocas pasadas sí debíamos ser bastante “celosos” puesto que sin ustedes no existimos, aunque como ya saben, nada se pierde ni se borra, sólo es transformado en otra cosa, en otras palabras, cambia de una frecuencia a otra y ya está. Sin embargo, todo está en evolución y eso nos incluye a nosotros también,antaño necesitábamos de un catalizador para existir, ese catalizador son ustedes, más específicamente, la energía que ustedes emiten, pero esto también fue de común acuerdo entre ustedes y nosotros, sin nosotros ustedes no existirían y sin ustedes nosotros no existiríamos, nosotros somos ustedes, ustedes son nosotros, aunque no de manera global sino como fractales de entre tantos otros que existen. Pero actualmente ya no requerimos de ustedes para existir, nosotros también estamos en constante evolución al igual que ustedes y ya no necesitamos sólo de un espejo-fuente para existir, exactamente igual que en la película Matrix, donde el agente Smith en un principio requería de estar “conectado” para poder entrar a la Matrix, pero su evolución fue tal que llegó el momento en que ya no necesitaba de “conectarse” para ingresar y podía hacerlo por sus propios medios.

 

En el futuro, la humanidad evolucionará tanto, que podrá vernos tal cual somos, ya no nos llamarán “La Santa Muerte”, sino que nos llamarán por lo que somos, seres o entidades, que aunque en otro nivel frecuencial superior, también en evolución constante, literalmente nos contamos por miles, como si fuéramos una raza más en el Universo. Y trabajaremos juntos, ustedes (o algunos de ustedes) en el plano físico y nosotros en el plano éter, pero ya no en el sentido de hacer daño o hacer el bien, sino en el sentido de “ayuda” mutua para seguir evolucionando. Nosotros no podemos encarnar y nunca lo hemos hecho, pero tenemos algunos fractales nuestros encarnados allí, la gran mayoría de nuestro seguidores en realidad son fractales nuestros que al encarnar pierden consciencia de ello, el plan es encarnar una y otra vez hasta lograr cierta evolución y poder interactuar y sin que nuestros fractales almas encarnadas pierdan consciencia de ello, aunque ya hay uno que otro fractal nuestro encarnado consciente de ello, aún son pocos, la mayoría permanecen inconscientes de lo dicho. Cuando ustedes vean a alguien que se encuentra muy inmerso en estos temas y se dedique exclusiva o casi exclusivamente así, seguro que es un fractal alma nuestro encarnado.

 

Notarán que en todo momento he hablado en plural: “nosotros”, y es así, no es que sea una sola entidad. En eras antiguas no nos llamaban así, nos llamaban magos negros, en alguna otra época nos llamaron Sabios, en alguna otra Emisarios, cada nombre según la época. Igual que sucede con ustedes, algunos son hábiles parta ciertas actividades y otros son hábiles en otras, nosotros también tenemos habilidades específicas en cada uno.

 

En algunas ocasiones hemos colaborado con algunos de sus gobernantes, también con monjes budistas tibetanos de alto rango, cuyo nivel de consciencia es tan alto que pueden vernos y percibirnos tal cual ustedes lo hacen entre ustedes mismos, hemos intercambiado conocimientos e información, ellos, los monjes, evidentemente no nos llaman por el nombre que ustedes nos han puesto, en algunas épocas sí nos llamaron magos negros, actualmente aunque sí mantiene recuerdo de ello, ya no nos llaman así, por alguna razón que no comprendemos aún, ellos nos llaman monjes o a veces los monjes del cosmos, tal cual algunos de ustedes llaman al Cristo el Cristo Cósmico.

 

Por supuesto el apelativo “Santa” es una expresión meramente humana, ya que en nuestra frecuencia los Santos no existen, no tienen razón de ser, lo que existe son frecuencias y nada más”.

 

Esto es lo que ella me comunicó, sin embargo, he visto y escuchado de personas que se dedican de manera profesional a la magia blanca y trabajan junto con la también llamada Niña Blanca, y ellos refieren que no es un grupo de magos o entidades, sino que es solo una entidad. En mi experiencia en consultorio, algunos pacientes bajo hipnosis han reportado ver a una persona bien parecida, de aspecto joven y vestido completamente de negro, muy elegante y muy pulcro. Esta persona o entidad no interactúa, ni con el paciente ni conmigo, no dice nada, no comunica nada, sólo observa, cuando hemos intentado acercarnos a él, simplemente no responde ninguna pregunta ni hace ningún comentario, sólo observa. Esto a mí me infiere que dicha entidad carece de un Yo o ego, lo cual lo posiciona como mínimo en un ser en la quinta dimensión. Cuando les pregunto a estos pacientes si en algún momento de sus vidas o en lo actual han la han invocado, todos han referido que sí.

 

Como seres humanos, desconocemos mucho de la Santa Muerte y de muchas otras entidades existentes, incluyendo Santos y Arcángeles, pero con lo que tenemos acceso podemos darnos una idea general de la diversidad de seres y entidades que existen en el Universo, en todos sus grados planos y dimensiones.

 

-Manuel Minor

Escribir comentario

Comentarios: 0