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El fin del Yo-Ego

Aquí en Occidente le llamamos el "Yo" para referirnos a una identidad de lo que creemos ser o nos gustaría ser. En Oriente no le llaman "Yo" sino que le llaman "Ego", y como este Yo o Ego no puede proyectar nada que no sea irreal, se le llama "la ilusión del Ego" (Matrix en Occidente). El Yo es como un ilusionista, un hacedor de trucos. El Yo Ego no es algo con lo que debamos pelearnos o quitar, es una herramienta que sirve par movernos en este plano 3D y sirve para lo que fue creado, muchas veces ya lo he mencionado todo lo anterior pero no está por demás volver a subrayarlo.

 

¿Cómo trascender al Yo-Ego?

 

Primero veamos qué es "trascender" y significa sobre pasar, saltarlo igual que un deportista corredor de 100 m con obstáculos salta las vallas. El corredor no se pelea con cada valla que encuentra en su camino, no discute con ellas, no se apega a ellas, no las ama, tampoco las odia, simplemente las salta y se divierte mientras las sortea. Así como el corredor, nosotros saltamos esa valla llamada Yo-Ego. Si eres un mal corredor te estarás tropezando con cada una de las vallas e incluso puedas caer, pero si eres un  buen corredor "flotarás" encima de cada una e incluso te divertirás con ello, y si llegas a un punto tal en que has trascendido todo llegará el momento en que ya ni siquiera tengas qué estar saltando vallas.

 

Al Yo no se le elimina, se le trasciende.

 

-Juan Manuel