· 

Budismo y brujería

En general, se le llama budismo a la práctica de los preceptos establecidos por los discípulos de Siddhartha Gautama Buda. Aunque él nunca estableció preceptos a seguir, sus alumnos fueron quienes recopilaron todas sus enseñanzas por escrito, las cuales pueden ser seguidas y/o practicadas por cualquier persona que lo desee.

 

Por otro lado, la brujería es una práctica para el manejo y dominio de las energías del Universo, aunque también es una práctica profundamente espiritual, es usada y dirigida para cambiar y transmutar la energía de seres vivos, situaciones y circunstancias.

 

Tanto en el budismo como en la brujería, existen diferentes vertientes en cada una, pero ahora lo que nos interesa es conocer la óptica que el budismo tiene a propósito de la brujería.

 

La mayoría de brujos, hechiceros y místicos separan las prácticas de brujería o magia en dos grandes rubros: magia blanca y magia negra. Los demás tipos de magia son  subvertientes de alguna de las dos anteriores. Por ejemplo, la magia verde, donde se utilizan hiervas para sanar padecimientos, es considerada dentro de la magia blanca; en cambio, la magia roja, donde se suele utilizar sangre sea humana o de animales, ya se le considera dentro del grupo de magia negra. Y así con todos los tipos de magia. Pero hay magos que consideran que toda magia sin excepción es magia negra, sin importar que las intenciones sean "buenas", toda práctica mágica es magia negra por el hecho de que se incide en otros, sea con o sin su consentimiento, sea con buenas o malas intenciones. Sin embargo, magos de alto y muy alto rango que ya han trascendido el Yo y que han superado la dualidad y la ilusión del ego, no consideran separación de magia en blanca o roja, ni tampoco consideran que la magia sea toda blanca o toda negra por la sencilla razón de que todo es energía, y no sólo eso, todo es la misma energía, así que no puede haber dualidad ni cabe la dualidad.

 

Y es aquí donde el budismo concuerda, ya que todo cuanto existe, animado o inanimado es una sola y misma energía, es decir, una sola y misma Consciencia Universal. Y dado que todos somos la misma Consciencia y no hay dualidad, tampoco puede haber algo como "bueno" o "malo", esos son prejuicios e interpretaciones preestablecidas y aprendidas que sólo caben en el Yo y mente humana. En el Universo (La Fuente, Dios, Consciencia Universal, Presencia Yo Soy, o como se le desee llamar) no existen esos juicios de valor, son sólo humanos y forman parte de la ilusión del ego.

 

Diferencia entre magia y brujería

 

¿Hacer magia es lo mismo que hacer brujería? Y no hablo de la magia de los shows de TV donde el "mago" saca un conejo del sombrero o donde corta a su bella ayudante en dos o la atraviesa con espadas y al final ella sale sin el más mínimo rasguño. Hablo del mago que domina las energías y el espíritu.

 

Hacer magia es transpolar una polaridad energética a otra diferente. Por ejemplo, el reiki puede considerarse un tipo de magia, ya que el reikista ayuda a transmutar la frecuencia vibratoria baja a una alta para sanar una dolencia o simplemente para lograr la paz mental. Desde esta perspectiva el reiki puede ser considerado como magia pero no como brujería.

 

Ahora bien. En cuanto a la brujería, también con ella se pueden trasnpolar o transmutar las frecuencias energéticas pero con una incidencia específica: el uso de los cinco elementos básicos del microcosmos y del macrocosmos, los cuales son agua, tierra, aire, fuego y éter. Éste último considerado por la ciencia (la religión de los intelectuales) como hipotético, mientras que por magos, hechiceros, brujos y wiccas es un elemento imprescindible.

 

El éter es una energía plasmática de altísima vibración, por lo que no se puede ver con los ojos a simple vista. El fuego también es éter, entonces ¿por qué lo podemos ver y sentir? La diferencia estriba en que el fuego, aunque es éter, es una energía de más baja frecuencia que la del alto éter, sin embargo, el fuego sigue siendo una frecuencia demasiado alta para la materia cuerpo, de ahí que podamos verla, sentir e incluso quema. El alto éter, es una energía muy sutil y es de la cual forman parte los Registros Akáshikos.

 

Así pues, si yo a través de una hipnosis induzco a mi paciente a acceder a su propio registro akáshiko ¿estoy realizando brujería? Utilizar la energía éter ya me convierte en un mago, pero no en un brujo. Si por otro lado, induzco a estados de trance a alguien a través de espejos, veladoras, incienso y sonidos especiales para inducir trance y así guiar a dicha persona a acceder a sus registros akáshikos, eso me convierte en brujo. Aquí la línea entre psicología clínica y magia/brujería es muy delgada, casi inexistente.

 

Pensemos en la filosofía como la madre de todas las ciencias en general y ciencias de la salud en específico, eso incluye medicina y psicología. La filosofía también es la madre de las prácticas de alquimia, que eventualmente devino en química gracias a la magia de Lavoisier, separando la práctica alquímica de la química.

 

Meditar y hacer una introspección para buscar, detectar y transmutar una emoción en un sentimiento elevado se le llama práctica budista, pero también se le puede llamar alquimia. Como ven, esta práctica meditativa es idéntica a la práctica de la magia. Y si a eso le sumamos que en el budismo tales cosas como "lo bueno", "lo malo" son inexistentes, sino que son percepciones por antonomasia falsos ya que vienen de un constructo falso como lo es el Yo, entonces tenemos que magia, brujería, budismo y psicología son lo mismo. Voilà, no puede haber separación, no hay dualidad, todo es y forma parte de la misma energía universal, de la misma consciencia universal pero en diferentes polaridades.

 

No estoy diciendo que una psicoterapia basada en parámetros médicos, psicológicos y psiquiátricos sea hacer brujería, ni estoy diciendo que hacer brujería sea una práctica de psicoterapia basada en parámetros ya dichos, estoy diciendo que en esencia, lo que se hace es cambiar una cosa por otra, es decir, cambiar una energía por otra, dado que todo es energía, todo, un lápiz, un pensamiento, una canción, una idea, una creencia, la gravedad, la luz, conexiones neuronales, etc., todo cuanto existe es energía y no hay nada que no lo sea y la energía no es ni buena ni mala, la energía es.

 

-Juan Manuel