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La Verdad os hará libres

En el Advaita Vedanta (que significa enseñanza última o enseñanza máxima) se enseña la no dualidad, el no-dos, aunque la visión del Advaita no es que todos seamos uno, sino que no hay dos. Esto significa que en este plano conservamos nuestra individualidad pero sin estar separados del resto. La separación en planos más elevados es inexistente, donde es más fácil percibir la no dualidad, el Todo, la Fuente de todo lo que es y lo que existe.


La dualidad aplica sólo para este plano 3D pero en planos más arriba esa dualidad se diluye, incluso en planos aún más altos se percibe que en realidad no hay diferentes planos existenciales o dimensionales, sino que todo forma parte de una sola Consciencia, inmaterial, intangible pero con sustancia, por lo que la percepción de la materia es una ilusión, como una ilusión óptica.


Toda dualidad es producida por una mente construida y basada en la división como la nuestra. Concebir que no somos la dualidad es lo que nos libera de nuestra propia mente, dándonos cuenta de que nunca estuvimos presos, nunca hubo ninguna mente terrenal, nunca hubo un Yo, nunca hubo ninguna personalidad, nunca hubo nadie a quién liberar y no hay ningún lugar a dónde ir. Todo es una ilusión.


Mucha veces he hablado de que cada dimensión es sólo una capa más de la Matrix (ilusión del ego como le llamaba Buda). Mientras se piense que hay más dimensiones, mientras se piense que unas son más elevadas que otras, se estará en la dualidad y dentro de la misma Matrix sin importar en qué capa de ella se esté. La liberación real surge cuando se toma consciencia de que no hay Matrix, no hay sujeto, no hay nadie ahí. O dicho de otro modo, Matrix existe sólo mientras haya una consciencia dual que la proyecte.


-Juan Manuel

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